Hasta hace unas semanas, mi ordenador de casa estaba encendido 24 horas al día, 365 días al año. Desde el año 2003 ha sido el servidor web de mi blog, servidor de correo electrónico, servidor DAAP para mi música, almanamiento de mis fotos, servidor LDAP, servidor de ficheros y almacenamiento para mi media center, ofreciéndome cada día más y más servicios. Algo que empezó como un hobby para seguir aprendiendo sobre la administración de sistemas Linux, se acabó convirtiendo en un segundo trabajo.

Aunque al principio sólo gestionaba mi correo electrónico y mi web, acabé proporcionándoles estos servicios tanto a la empresa de mi novia como al estudio de grabación de unos amigos. Ya eran más de 8 cuentas de correo electrónico, 3 dominios alojados que necesitaban una máquina robusta. En la última renovación hardware, sustituí mi equipo por mi actual DELL PowerEdge SC440. Éste junto a una Debian estable han resultado ser sido la combinación perfecta: robustez hardware y software. Pero la solidez y estabilidad del sistema no implica que no necesitase a un administrador, claro: actualizaciones del sistema, control de las copias de seguridad,…

Finalmente, he decido contratar un alojamiento y deshacerme del mantenimiento. Por ahora va como la seda, aunque he de reconocer que echo de menos tener acceso y control absoluto de mi máquina desde cualquier punto con conexión a internet: soy así de friki :)